sábado 26 de septiembre de 2009

La honestidad de la nueva ley del trabajo

En el reporte de competitividad global del World Economic Forum, Venezuela ocupa el puesto 113 de 133. Apenas si somos más competitivos que los niñitos barrigones por parásitos de Etiopía, Mozambique y Zimbawe.

Parece que el gobierno ha asumido que, en lo que a competitividad se refiere, llegamos después de la ambulancia y además, decidió tirar la toalla. Coherente con esta realidad y la imposibilidad de cambiarla, se aprobará dentro de poco las modificaciones a la ley del trabajo, que bien podría llamarse ley de la flojera y como vivir de la renta. Entre los cambios están la reducción de las horas de trabajo y el aumento de las prestaciones, para que vuelvan las super cajas felices que nos permitan no volver a trabajar.

Es una posición realmente honesta, reconocer que no somos ni seremos competitivos , que entonces el trabajo productivo no tiene sentido alguno, y que por lo tanto debe ser abolido y reemplazado paulatinamente por la transferencia de recursos del petróleo hacia el pueblo.


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